Pongámonos en situación… 1986, el genio creador del Spectrum Sir Clive Sinclair está en la ruina y llega su salvador y por dos pesetas le compra la empresa Sinclair Research LTD.
Así, el rival de Sinclair, Amstrad, se hace con la competencia, y en vez de cerrar, pues aprovecha el nombre, hace una maquina parecida a las suyas y lo vende más barato…como consola de juegos, lo que tanto odiaba el tito Clive.
Con casete integrado y a precios tirados se hincha a vender en Europa, una máquina que ya tenía muchísimos juegos y hasta el año 1992 se seguirán haciendo de forma comercial. Aprovechando que tenía muchas mejoras del anterior modelo, el 128k, desarrollado en España por Investrónica junto a Sinclair, los juegos se vuelven espectaculares.
Un poco después, y tras dos versiones del +2, sale a la venta el +3, en vez de casete, integrará una unidad de los discos de 3”, llamados CF-2, que ya usaba Amstrad en sus modelos CPC 6128 y la serie PCW.
Este equipo, como casi todos de la época, tiene una «scene» muy potente, aquí os mostramos algunos juegos de la época y otros sacados en este siglo. Si, si, juegos modernos hechos para una máquina de 1996.
Esta unidad lleva una moderna controladora de disquete externa, a la que se ha acoplado una gotek, unidad que simula una disquetera a través de imágenes de disco grabadas en pendrive.
¡Bienvenidos al evento más emocionante del año para todos los amantes de los videojuegos retro!